¿Te quedas en tu zona de confort o SI quieres crecer?

Estoy muy en serio en esto de salir de mi zona de confort de forma consistente, de forma consciente y hacerlo con gusto aun cuando sienta la incomodidad propia de … salir de mi zona conocida y familiar.

Ayer mi querido amigo y colega Manuel Marques Robles actualizó su estado en Facebook con esta frase de Fernando Pessoa que me movilizó mucho porque a pesar de que he hablado tanto de la zona de confort muchas veces me doy cuenta de que no estoy dando todo de mi para salir de ella de la forma más certera posible. En eso estoy ahora amigos y queridos lectores. Este es el fragmento de Pessoa que compartió Manuel:

“Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo, y abandonar los mismos caminos que siempre nos llevan a los mismos lugares. Es el momento de la Travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos”

¿Qué les parece? 🙂

Les cuento algo:

Cuando intentamos salir de nuestra zona de confort, nuestro cerebro más primitivo, el reptiliano, encargado de nuestra seguridad, de nuestras funciones no conscientes, enciende todo tipo de alarmas para que no te expongas a algo desconocido, para que preserves tu seguridad, él te dice que no salgas, que el lugar donde te encuentras es conocido y por lo tanto seguro; es una reacción instintiva y por supuesto tiene su utilidad: sin ese sistema de protección no tendríamos precauciones básicas como cruzar la calle como peatones sin mirar hacia ambos lados por ejemplo. Y por otro lado nuestro neocortex nos habla desde la razón: deseamos brillar, salir, exponernos ¡y lograr muchas cosas!

confort

Así que nuestra misión, si deseamos abandonar nuestra zona de confort, es tener el coraje de burlar a ese cerebro reptiliano, quien con toda su mejor intención (preservar nuestra seguridad), quiere que no nos arriesguemos al cambio, a dejar esas ropas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo, que se amoldan a la perfección y que se tornaron … rutinarias.

Yo te pregunto a ti:

¿Hace cuánto tiempo que no sales de tu zona de confort?

¿Cuánto tiempo llevas usando esas ropas que se amoldan a la perfección y que ya son rutinarias y aburridas?

¿Cuánto quieres brillar?

¿Qué estás dispuesto a hacer?

¡Yo quiero crecer mucho! ¿Tú?

Ahora, te cuento: Llevo ya cinco años dando sesiones de coaching aun cuando jamás me he anunciado como coach en ejercicio, nunca he ofrecido mis servicios de coaching, mis clientes han sido en su totalidad personas que me han escrito preguntándome “¿Das sesiones de coaching personales?.

Además he sido muy selectiva con mis clientes: no me interesa para nada trabajar con personas que están al borde del desespero; no quiero clientes pasivos; no quiero clientes empresariales (porque es un tema que no manejo, he hecho todo lo que ha estado en mis manos por evitar el ámbito empresarial) con clientes empresariales me refiero a jefes o supervisores que buscan mejores resultados en su organización o equipos de trabajo; no acepto clientes que quieren resultados “para mañana”, tampoco trabajo con personas que quieren un milagro (aun cuando yo creo en los milagros, sólo que estos se generan desde la paz, no desde la angustia y el desespero), no trabajo con personas que creen que el coach es responsable de sus resultados y no trabajo con personas que regatean mi precio, yo cobro por lo que valgo, desde el momento en que me preguntas si puedo cobrarte menos, ya no calificas como cliente mío.

Y te puedo asegurar que cuando eres selectivo con tus clientes, especialmente en estas áreas del desarrollo humano y ley de la atracción, hay mejores resultados no sólo tuyos sino de tu cliente.

¿Quiénes SI califican como mis clientes?

Personas que toman responsabilidad por su vida, que entienden que sus resultados dependen de ellas mismas, no del coach
Personas activas y dispuestas a dar el salto.
Personas que saben que pueden mejorar su calidad de vida y que no son víctimas si no protagonistas de su vida
Personas que tiene retos a nivel personal (no empresarial, como dije)
Personas que saben que los cambios son un proceso y que si bien, es posible en algunos casos tener resultados inmediatos, no siempre es así
Personas dispuestas a pagar lo que valgo
Personas dispuestas manejar su estados de ánimo en dirección a la tranquilidad y sus expectativas en dirección al cambio gestado a partir del poder personal

Damos por descontado aquí que como coach doy todo de mi. Mi cliente merece tenerme en toda mi plenitud como su acompañante en su proceso de cambio.

Así que en este momento me promociono yo misma como coach en ejercicio por primera vez. Quizás lo haga ahora y no lo vuelva a hace nunca; quiero hacer algo que me saque de mi zona de confort por algún tiempo y porque es un reto personal que me puse a mi misma.

Luego te cuento más.

 

About The Author

Eli Escobar Luján

Ayudo a personas y emprendedores de habla hispana desde el año 2007 a comprender y aplicar la Ley de la Atracción con resultados combinando herramientas de Programación Neurolingüística con técnicas de Atracción que yo misma he diseñado e implementado con mis clientes exitosamente.

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