Has regresado a tu “zona cómoda”

No me enorgullece en absoluto. Pero mirar para atrás y darme cuenta de lo que he hecho y de cómo ha afectado eso mi vida me da cierto valor y coraje para no repetirlo nunca, aunque sienta la leve tentación (leve, por primera vez en mi vida, siempre había sido tan irresistible) de regresar a mi zona de confort.

Déjame explicarte.

La zona cómoda es ese estado de tu vida en el cual no tienes lo que deseas pero en compensación (pobre compensación) te encuentras liberado de compromisos personales, de retos y de exposición al ruedo de la vida laboral, social y económica.

Suele suceder normalmente cuando estás A PUNTO de lograr lo que deseas. Cuando te encuentras a escasos pasos de tu objetivo y es justo cuando más miedo tienes, cuando más temor te produce estar arribando allí, cuando la ansiedad te juega una mala pasada, cuando te rindes y te dices a ti mismo que estabas mejor antes, sin compromisos, sin desafios, sin enfrentar la competencia, sin tareas desafiantes, sin ese estado de alerta que te comienza a derrumbar.

Las horas de trabajo también te abruman. Sientes la tentación de dejar todo y disfrutar de tus antiguos momentos de ocio y de soñar despierto.

Es allí cuando bajas la guardia, dejas todo y regresas a tu “zona cómoda”. Estás liberado pero con las manos vacías. No hay recompensa.

El momento vulnerable

En ese momento de vértigo, de aceleración, de temor y de miedo es justamente cuando doblar esfuerzos es la estrategia a seguir, mantener el norte claro, y dar el golpe más importante -y el que te puede llegar a costar más- pero el que en definitiva te dará la paz y la claridad para seguir hacia tu meta.

Después de esto, tu camino sigue, tu trabajo continúa pero has superado una prueba crucial: salir de tu “zona cómoda” para entrar en tu “zona de confort”, ésta última tiene un sabor especial, un gustico delicioso y has pagado el derecho de piso para estar ahí.

La reconoces sin dudar cuando te das cuenta de que sin importar si has obtenido ya tus objetivos o no, no cambiarías tu posición por la de nadie en el mundo. Es el climax de tu realización personal. Es un despertar, un estado de absoluta euforia.

Muchas personas pueden recorrer este camino con una sabiduría innata y simplemente lo saben y lo hacen. Para otros es un conocimiento adquirido, como es mi caso.

Lo que hay en común en ambos grupos de personas es el hecho de que el proceso se hace algo francamente disfrutable, incluso en aquellos momentos de mayor tensión y de mayor demanda, es decir, aun en el momento vulnerable.

Como la naturaleza del ser humano es la de querer siempre más de lo que tiene y tener objetivos cada vez más altos (cosa que engrandece nuestra raza), no será la única vez en tu vida que tengas que pasar por ese momento vulnerable.

Después de una meta, llegará otra y después otra más y tendrás sueños cada vez más grandes y emocionantes. Lo lindo es que tu mentalidad está completamente sincronizada con tus deseos, tus pensamientos están alineados con tus objetivos y ya estás entrenado para cruzar ese umbral una y otra vez.

Sabes que lo lograrás cuántas veces lo hagas y ese viaje fantástico y a veces vertiginoso se convertirá en tu estilo de vida. Un estilo de vida que has ganado usando el recurso más poderoso del ser humano -y el más subestimado- : el poder de tu mentalidad positiva.

Te deseo éxito y prosperidad

eli

About The Author

Eli Escobar Luján

Ayudo a personas y emprendedores de habla hispana desde el año 2007 a comprender y aplicar la Ley de la Atracción con resultados combinando herramientas de Programación Neurolingüística con técnicas de Atracción que yo misma he diseñado e implementado con mis clientes exitosamente.

Comenta con Facebook

Leave A Response

* Denotes Required Field