Manifestar nuestra conciencia y aprender

Lograr encontrar el tiempo y el espacio para reconocer nuestros objetivos y trabajar sobre ellos para hacerlos realidad, es descubrir la posibilidad real de destinar un espacio y tiempo de trabajo corporal y mental para conectarte con ese lugar ameno y feliz que conoces desde niño, sientes o imaginaste alguna vez: una vibración, una sensación, una energía propia, la misma energía que necesitas para cambiar y obtener el éxito y la abundancia.

 

{{Adsense2 params}}  El espacio en el que resonamos con la alegría , abundancia y libertad, dándole rienda suelta a las ganas de crecer espiritual y materialmente, y al mismo tiempo disfrutando  del cambio y las coincidencias oportunamente asimiladas y a aprovechadas, es un lugar conocido del que nos hemos alejado, voluntaria o involuntariamente.

 

Necesitas regresar a ese espacio donde crear tu Presente es posible, cumpliendo tus deseos, y logrando crecimiento espiritual y material.

 

Para esto necesitas re aprender a observar, escuchar, manifestar, generar criterios, amar tu cuerpo, replantear juicios, manejar tus emociones y ser responsable.

 

 Tareas necesarias:

 

Observar: cómo miramos y definimos el mundo de acuerdo a nuestra mirada, aprendemos al observar y determinamos nuestro destino de acuerdo a esta concepción.

 

 Escuchar: como parte de la comunicación con nuestros semejantes, es necesario para poder evaluar nuestro entorno y obtener una devolución de nuestros actos, cómo escuchamos y cómo logramos que los demás nos escuchen.

 

  Generar criterios: de búsqueda, de elección, para determinar quienes somos, qué queremos de la vida y como determinamos nuestro futuro.

 

Actos lingüísticos básicos: con el poder de las palabras se crean realidades nuevas, obligaciones, tanto un si como un no, generan respuestas en la realidad, el curso de los acontecimientos y en el otro.

 

Amar tu cuerpo: como depositario de nuestra alma, como el cáliz de nuestros deseos, aprender que el crecimiento espiritual va de la mano del crecimiento material, y que el cuerpo es tan importante como el alma.

 

Replantear juicios: construir opiniones y generar juicios propios, basados en nuestro pensamiento, defectos, virtudes, falencias y necesidades, como cualquier ser humano, y hacernos responsables de ellos, a conciencia.

 

Generar emociones básicas: nuestras emociones condicionan nuestra percepción, y nos dirigen en las relaciones, construyendo posibilidades y replanteando caminos.

 

Las responsabilidad del alma. La actuación material responsable, basada en juicios previos personales y conscientes, el accionar meditado y confiado.

 

Mediante:

 

1.      Entrenamiento perceptivo de conciencia corporal, de vínculo con lo interno y lo externo, expresión corporal, conciencia del propio cuerpo y su importancia espiritual.

2.      Revitalizar nuestras sensaciones y la energía acumulada en la memoria del cuerpo.

3.      Elegir y determinar deseos y necesidades inmediatas y a largo plazo para definir prioridades y poder planificar a futuro.

4.      Danza, canto y música como ejercicio liberador de tensiones y de conexión con las emociones, dejando atrás preocupaciones mundanas y adentrándote en tu ser interno, para reconocer tus verdades personales.

5.      Cantar y generar manifestaciones que ayuden a lograr la energía necesaria para hacer realidad la lista de objetivos y prioridades.

 

 

 Como miro el mundo, cómo logro la abundancia en mi vida manifestando mi conciencia, haciendo realidad mis deseos… es todo un trabajo que debe ser abordado desde diferentes ángulos, ya que, a pesar de ser un trabajo natural, debemos re aprenderlo ya que hemos perdido esta parte de nuestra esencia.

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