El trabajo que obra milagros

Hace dos mil años, el 15 de abril, uno de los discípulos de Jesús se acercó a él y le dijo que era hora de pagar impuestos (por eso sé que sería sobre el 15 de abril), pero ellos no tenían dinero.

En respuesta al comunicado de su discípulo, Jesús dijo “no es problema”. Ahora, ¿cómo podría decir “no es problema”? Bien, Jesús era un obrador de milagros. Si usted le da un problema a un obrador de milagros él se inclina a decir “no es problema”. Usted debe pasar tiempo con gente como esa.

Pertenezco a un grupo pequeño y hacemos negocios alrededor del mundo. Estos tipos son todos obradores de milagros. Qué grupo tan increíble. Si le das a cualquiera de ellos un problema adivine qué dicen, “no es problema”. ¿Cuántos libros leerán para solucionar un problema? Tantos como puedan. Si necesitan consultar, ¿cuánta consulta harán? Tantas como puedan. ¿Se levantarán temprano? Tan temprano como puedan. “No es problema”… tiene que pasar tiempo con gente como esa. No podría creer la emoción de relacionarse con obradores de milagros, gente que hará lo que sea para hacer el trabajo y obrar milagros.

Cuando le preguntaron sobre pagar los impuestos, Jesús dijo “no es problema”. De hecho, dijo que iba a ser fácil, le dijo al discípulo que sólo pescara. No podría haber sido más fácil, especialmente para este discípulo cuyo nombre era Pedro, porque Pedro era pescador. Ahora, si usted sabe pescar y debería pescar y no pesca, es por eso por lo que no consigue un milagro. Pero Jesús le dijo a su discípulo que pescara y que mirara en la boca del primer pescado. Pedro, que estaba acostumbrado a que pasaran cosas extrañas, aceptó. Bien, miró en la boca del primer pescado que capturó y encontró monedas. Pedro entonces contó las monedas y eran exactamente las suficientes para pagar los impuestos de Jesús y los suyos.

“¡Wow!”, dirá usted, “¡Es un milagro!” Eso es por lo que le llamamos milagro, simplemente porque no entendemos cómo funciona. Eso es todo. No significa que no funcione, significa que no entendemos cómo funciona. Lo cual es la verdad de todos los milagros. De hecho, para la mayor parte de nosotros, nuestra vida entera es un milagro.

Lo que hay acerca de este milagro…Dios dice si plantas una semilla yo haré el árbol. Wow, no hay mejor acuerdo que ese. Primero, a Dios se le deja la última parte del trato. ¿Qué pasaría si usted tuviera que hacer el árbol? Eso le mantendría

levantado hasta tarde intentando encontrar el modo de hacer un árbol. Dios dice, “ No, déjame a mí la parte milagrosa. Tengo la semilla, la tierra, el sol, la lluvia y las estaciones. Soy Dios y todos los asuntos de milagros son fáciles para mí. He reservado algo muy especial para ti y es plantar la semilla.”

He descubierto que en la vida si quiere usted un milagro primero necesita hacer lo que sea que pueda hacer, si es plantar, entonces plante; si es leer, entonces lea; si es trabajar, entonces trabaje; lo que sea que tenga que hacer. Y entonces usted irá bien en su camino haciendo el trabajo que obrará milagros.

Para su éxito

Jim Rohn: www.jimrohn.com

Traducción al español: Patricia Romero Enamorado para www.creaturealidad.com

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