El Poder de la Claridad

 H.L. Hunt fue un hombre que resurgió de la quiebra del algodón de la década de 1930 para convertirse en multimillonario a su muerte en 1974. Durante una entrevista de televisión, le preguntaron qué consejo daría a quienes quieren triunfar económicamente.

. Dijo que sólo dos cosas son necesarias. En primer lugar, uno debe decidir exactamente lo que desea conseguir. Casi nadie lo hace en su vida. En segundo lugar, se debe determinar qué precio se tiene que pagar para conseguirlo y entonces tomar la resolución de pagar ese precio.

 

Las Metas claras son esenciales

 

Unas metas y unos objetivos claros son esenciales para el éxito de cualquier negocio, y esto no es menos cierto tratándose de la construcción de tu propio futuro. Si no te tomas tu tiempo para aclarar lo que quieres lograr con exactitud, entonces estás condenado a que tu vida transcurra alcanzando los objetivos de aquellos que sí lo hacen. Sin una dirección clara para tu vida o bien irás dando tumbos o bien te labrarás un porvenir con el que no te encuentres a gusto. Puede ganes algún dinero y puede que desarrolles un trabajo interesante, pero el resultado final no se parecerá a nada que, conscientemente, hubieras decidido crear alguna vez, y en definitiva, eso te dejará una sensación de ahogo sintiendo que quizás tomaste un desvío equivocado en algún momento a lo largo del camino. Al pensar en tu vida, te preguntarás “¿Cómo diablos he llegado hasta aquí?”
 

Si la fijación de metas es tan sumamente importante, entonces ¿Por qué tan poca gente se toma el tiempo para definir exactamente a dónde quiere llegar? En parte es debido a la falta de conocimientos sobre cómo establecer metas claras. Puedes estudiar durante años y nunca recibir una mínima instrucción sobre la fijación de objetivos. Es también frecuente la incapacidad para comprender la enorme importancia de establecer metas claras. Pero quienes realmente saben lo que quieren, a menudo superan a todos los demás con gran diferencia.


Un obstáculo frecuente para  la fijación de objetivos es el temor a cometer errores. Teddy Roosevelt dijo una vez: “En cualquier toma de decisiones, lo mejor que uno puede hacer es lo correcto, la segunda mejor opción es lo incorrecto, y lo peor que se puede hacer es nada”. Plantearse prácticamente cualquier meta es mejor que la ir a la deriva sin una clara dirección. La mejor manera que conozco para garantizar el fracaso es evitar tomar decisiones claras y comprometidas. Cada día es un error si no sabes a dónde vas. Puede que estés desperdiciando la mayor parte de tu tiempo para lograr las metas de otras personas. El restaurante de comida rápida local, los publicistas de televisión y los accionistas de las empresas patrocinadas son todos muy felices por ello. Si tú no decides lo que realmente quieres, entonces te has decidido a entregar tu futuro a los caprichos de otros, y eso es siempre un error. Al tomar las riendas tú mismo y decidir a dónde te gustaría ir, obtienes una tremenda sensación de control que la mayoría de la gente nunca experimenta en toda su vida.


Muchas personas dan por sentado que como tienen una dirección, deben tener por lo tanto, metas, pero esto no es así y sólo crea la ilusión de progreso.  “Hacer más dinero” y “la creación de un negocio” no son metas.  Una meta es un estado específico claramente definido y cuantificable.  Un ejemplo de la diferencia entre una dirección y una meta es la diferencia entre la dirección noreste de la brújula y la cima de la Torre Eiffel de Francia. La primera es simplemente una dirección, la otra es una ubicación definitiva.

 

Definir objetivos en términos binarios

 

Una característica básica de los objetivos es que deben estar definidos en términos binarios. En cualquier momento, si yo te preguntara si ya has logrado tu objetivo, tú debes ser capaz de darme un “sí” o “no” definitivo como respuesta; “quizás” no es una opción. No puedes decir con absoluta certeza si has completado del todo los resultados de “ganar más dinero”, pero puedes darme una respuesta binaria definitiva a si estás en este momento en la cima de la Torre Eiffel o no. Un ejemplo de un claro objetivo sería que tus ingresos brutos para el mes de abril de este año son de  5.000  dólares o más. Eso es algo que puedes calcular con precisión, y a final de mes puedes dar una respuesta definitiva en cuanto a si tu objetivo se ha logrado o no. Ése es el nivel de claridad que  necesitas para desarrollar un objetivo sobre el cual tu mente pueda centrarse y avanzar  rápidamente hacia él.

 

 Ser detallado

 

 Sé lo más detallado posible al fijar los objetivos. Da números específicos, fechas y horas.  Asegúrate  que cada uno de tus objetivos es cuantificable. Tanto si lo conseguiste como si no.  Define tus objetivos, como si ya supieras lo que va a pasar. Se ha dicho que la mejor manera de predecir el futuro es crearlo.

 

Comprometerse por escrito a los objetivos

 

Los objetivos deben estar por escrito en forma de afirmaciones personales positivas. Una meta que no está comprometida con la escritura es sólo una fantasía. Fija metas para lo que quieres, no para  lo que no quieres. Tu subconsciente puede centrarse en un objetivo claramente definido sólo si el objetivo se define en términos afirmativos. Si pones tu atención en lo que no quieres en lugar de lo que sí quieres, es muy probable que atraigas exactamente lo que estás tratando de evitar. Redacta tus metas como si ya se hubiesen alcanzado. En lugar de decir, “voy a ganar 30.000 dólares este año”, redáctalo en presente: “Yo gano 30.000 dólares este año.”  Si redactas metas en futuro, estás enviando un mensaje a tu subconsciente de mantener siempre ese resultado en el futuro,  fuera de tu alcance. Evita palabras como “probablemente”, “debería”, “podría”, “podía” o “puede” cuando formules tus objetivos. Dichas palabras fomentan la duda de si realmente puedes lograr lo que pretendes o no. Y, por último, elabora tus propias metas personales. No puedes establecer metas para otras personas, tales como, “un editor  publicará mi software antes de finales de año”.  Redáctalo en cambio así: “Yo firmo un contrato para una editora norteamericana por el que gano al menos 50.000 dólares antes de fin de año”.

 

 Objetiviza las metas subjetivas

 

¿Qué pasa si necesitas fijar metas subjetivas, como la mejora de tu propio nivel de auto-disciplina? ¿Cómo formulas tales objetivos en términos binarios?  Para resolver este problema, yo uso una escala de 1 a 10.  Por ejemplo, si deseas mejorar tu auto-disciplina, pregúntate  en una escala de 1 a 10, ¿Cómo calificarías tu nivel actual de auto-disciplina?  Luego, establécete el objetivo de lograr una cierta calificación específica en una fecha determinada. Esto te permite medir tu progreso y saber con un alto grado de certeza si en realidad has logrado tu objetivo o no.

 

 La fijación de objetivos es una actividad

 

Establecer objetivos claros no es un acto pasivo. No sucede automáticamente. Hay que tomar  medidas conscientes directas para que sea así.  Todo cuenta, y nada es neutral. O te acercas a tus metas, o bien te alejas de ellas.  Si haces las cosas o actúas sin claridad entonces estás trabajando para las metas de otras personas sin ni siquiera saberlo.  Te encuentras felizmente trabajando para enriquecer a tu patrón, a otras empresas, anunciantes, accionistas, etc. Cada día que pasas trabajando sin un claro sentido de a dónde te diriges es un paso atrás para ti. Si no atiendes activamente tu jardín, entonces las malezas crecerán espontáneamente. Las malas hierbas no necesitan ser regadas o fertilizadas. Crecen por sí solas en ausencia de un jardinero atento. Del mismo modo, en ausencia de acción consciente y dirigida por tu parte, tu trabajo y tu vida se llenarán automáticamente de  malas hierbas. No se necesita hacer nada en absoluto para que esto ocurra. Cuando por fin mires seriamente tu situación y adónde quieres ir, lo primero que tendrás que hacer es arrancar todas esas malas hierbas.

 

La lectura de este artículo no hará absolutamente nada por ti a menos que tú la conviertas en acción física. El mejor pensamiento lamentablemente te da cero resultados. En realidad, no te pagarán ni siquiera un centavo por tus pensamientos. Puedes tener la idea más creativa del mundo, pero las ideas en sí mismas carecen de valor. Sólo obtienes resultados de las acciones físicas que realizas, nunca por las ideas que tienes. Con el fin de obtener cualquier tipo de resultado tangible, debes actuar con una idea. Debes comunicarla, construirla, ponerla en práctica, y hacerla realidad.

 

La claridad es una elección

 

Si has estado dirigiendo tu vida de una forma desenfocada, simplemente despertando cada mañana y viendo lo que pasa, entonces es crucial que te tomes el tiempo para decidir y escribir exactamente a dónde quieres ir. ¿Cuánto tiempo más vas a continuar subiendo la escalera del éxito sólo para darte cuenta, demasiado tarde, que estaba apoyada en el edificio equivocado?  Simplemente elige un punto en el futuro, ya sea dentro de seis meses o dentro de cinco años, y dedica un par de horas a escribir una clara descripción sobre dónde quieres estar en ese momento. Conozco a muchas personas que no están seguras de a dónde quieren ir, por lo que evitan comprometerse por escrito para “mantener abiertas sus opciones.”  ¿Qué pasaría si usted siguiera con esa actitud hasta el fin? Si siempre mantuvieras tus opciones abiertas y nunca hicieras ningún compromiso firme, entonces nunca serías promovido, ni comenzarías tu propio negocio, ni te casarías, ni tendrías una familia, ni te mudarías a esa nueva casa, etc., salvo en la medida en que alguien más haya tomado esa decisión por ti.


 Solía tener un amigo como éste, que aún no ha decidido lo que quiere hacer con su vida. Él cede el control de su vida a los demás sin ni siquiera darse cuenta, simplemente porque está poco dispuesto a tomarse el tiempo para definir una visión de su propia vida por temor a equivocarse. Su vida se rige por otras personas que llevan sus metas hacia él, que las acepta por defecto. Pregúntate si estás en el mismo barco.  Si un amigo/a tuyo llega a comprometerse totalmente  a cambiar algo en tu vida al azar (tu carrera, tu modo de vida, tus relaciones, etc.), ¿Podría hacerlo solo siendo absolutamente certero y esté comprometido con que sea lo correcto para ti? ¿Puede un socio  modificar radicalmente tus planes para la semana, sin que tú hayas decidido conscientemente que ese cambio está en consonancia con tus objetivos?  Todos tenemos estos problemas en la medida en que no podemos establecer objetivos claros para nosotros mismos.  Hay una gran diferencia entre reconocer y actuar en una verdadera oportunidad y ser apartado del camino sin haber tomado una decisión consciente de desviarte.


 La esperanza de que algo te sirva de inspiración y que el resultado perfecto caiga a tus pies no es más que una fantasía. La toma de decisiones claras no se produce pasivamente; realmente tú tienes que crear físicamente la ocasión para hacer que suceda. Si no tienes objetivos claros, sencillamente porque no sabes lo que quieres, entonces siéntate y decide activamente lo que quieres. Esa sensación de saber lo que quieres no va a venir a ti en forma de inspiración divina. La claridad es una elección, no un accidente o un regalo. La claridad no viene a ti, tú tienes que ir a ella.  La no fijación de metas es lo mismo que decidir ser un esclavo de las metas de los demás.

 

Las Metas claras Agudizan las Decisiones del Instante Presente

 

Tu realidad no coincidirá con tu visión exactamente. Ese no es el caso. El caso es que tu visión te permita tomar cada día decisiones claras que te mantengan en el camino de tus metas. Cuando un avión comercial vuela de una ciudad a otra, va fuera de su curso más del 90% del tiempo, pero mantiene las mediciones de su progreso y los ajustes a su destino continuamente. La fijación de objetivos funciona de la misma manera. Mantén una lista clara de objetivos no porque sean al final culminados sino porque te darán una enorme certeza en las decisiones sobre lo que necesitas hacer hoy. Cuando alguien te ponga en contacto con una “oportunidad”, sabrás si es una verdadera oportunidad o una pérdida de tiempo. Una visión amplia agudiza  la visión del detalle.

 

Al empezar a avanzar hacia tus objetivos, obtendrás nuevos conocimientos a lo largo del camino y tendrás que adaptar tus planes sobre la marcha. También puedes cambiar tu visión a mitad de camino y decidir que no es lo que deseas realmente. Las metas mal formuladas son incluso mucho mejores que no tener ninguna meta.

 

Alguien me dijo una vez que debería terminar cada día tachándolo en mi calendario y diciendo en voz alta, “Ahí va otro día de mi vida, para no retornar nunca”. Prueba  esto tu mismo, y observa cuánto agudiza tu meta. Cuando terminas un día con la sensación de que habrías hecho las mismas cosas si tuvieras la oportunidad de repetirlo, obtienes un sentimiento de gratitud que te ayuda a centrarte en lo realmente importante para ti. Cuando terminas  el día con un sentimiento de pesar o pérdida, te deja con el deseo de intentar un enfoque diferente al día siguiente.


 El primer día que establezcas objetivos comprometidos claros, observarás una diferencia cuantitativa en tu vida incluso si tus primeros intentos no son perfectos. Podrás tomar decisiones mucho más rápidamente ya que comprobarás cómo te dirigen a favor o en contra de tus metas. En vísperas de su muerte, Walt Disney hizo que un reportero le acompañara para que pudiera compartir su visión de Disney World seis años antes de su terminación. Cuando finalmente abrió Disney World, otro reportero comentó al hermano de Walt, Roy, “Es una lástima que Walt no viva para ver esto”. Roy contestó, “Walt lo vio primero. Esa es la razón por la que lo vemos ahora”.  Las metas claras permiten alcanzar la primera mitad de la fórmula del éxito de H.L. Hunt.. Al decidir exactamente lo que deseas lograr, comprometiéndolo por escrito y  revisándolo diariamente, conviertes tus metas en realidad con el poder de tu focalización.

Steve Pavlina: www.stevepavlina.com/

Traducción al español:  José Antonio Mateos Cózar para www.creaturealidad.com 

(Traducido con autorización escrita del autor, favor no reproducir)

This article is Copyright © 2002, 2005 by Pavlina LLC.

.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.