Desarrollo Personal

La semana pasada vimos que el desarrollo personal es un viaje, un proceso, un destino y una aventura que estamos emprendiendo juntos. También introducimos el primer pilar para el éxito, Desarrollo Personal, y los cuatro componentes principales en los que nos centraremos este mes:

. La invitación

 Vimos todas las posibilidades y les reté a aceptar la invitación de unirse a este viaje único de desarrollo personal y descubrirdónde quieren establecer sus objetivos más altos, seguir sus sueños, cambiar ciertas cosas desagradables y hacer una diferencia significativa en la vida de otros.

 El Plan

 
Esta semana hablaremos sobre el plan. Todas las cosas buenas de la vida van corriente arriba, pero el flujo natural de la vida va hacia abajo, fuerza negativa. Para combatir la fuerza negativa, necesitan un plan, un mapa que les ayude a alcanzar el destino deseado. Hablaremos de este plan y crearemos y seguiremos un plan de éxito.

 
Asociación e Influencia

Todo lo que hay alrededor nuestro nos afecta, incluido lo que leemos, lo que vemos, con quien hablamos y con quienes pasamos nuestro tiempo. Todo esto juega parte en el papel de cómo vemos el mundo, nuestras relaciones, nuestras oportunidades pero sobre todo nosotros. La próxima semana discutiremos la importancia de nuestras asociaciones y la influencia que éstas tienen.

 

Aprendizaje y Educación

 
Los 12 pilares del Éxito que estudiaremos a lo largo del año afectará a nuestro desarrollo personal, nos convertirá en estudiantes y estudiaremos. Este es el fundamento – uno de los básicos para llegar a ser más, para tener más y hacer más, y cubriremos este aspecto clave en dos semanas.

 

Tocaremos cada uno de estos cuatro puntos en profundidad esta semana. La semana pasada discutimos la invitación, y ahora les felicito por aceptar esta invitación de ser, tener y hacer más en su vida. La Biblia dice si busca encontrará, y eso es lo que usted y yo estamos haciendo. Hemos aceptado la invitación de ser buscadores de buenas cosas que la vida abiertamente nos ofrece a aquellos que hemos elegido compartir en este proceso. Este próximo año, veamos qué somos capaces de hacer con la tierra, la semilla, el sol, la lluvia, y el milagro de posibilidades para convertir lo que tenemos en una vida repleta de valores como tesoros, relaciones familiares, empresa, regalos en abundancia y todo lo que usted quiera.

 

Ahora vayamos al tema de esta semana – El Plan.

 
Como todos sabemos, nuestros son tan buenos como nuestro plan. El señor Schoaff me enseñó que no es lo que pasa lo que determina la mayor parte de nuestro futuro, porque lo que pasa, nos pasa a todos. En cambio, me enseñó que la clave es lo que hacemos al respecto. Si comenzamos el proceso de cambio desarrollando un plan, haciendo algo diferente el nuevo año de lo que hicimos el anterior, no importa lo pequeños que sean los esfuerzos al principio. Comenzar haciendo cosas distintas en las mismas circunstancias – en aquellas que siempre hemos tenido y nunca hemos sido capaces de cambiar – y observar los milagros que se producen. Si empezamos el proceso milagroso y nos cambiamos a nosotros mismos, entonces todo cambia. Y aquí está lo interesante, la diferencia entre el éxito y el fracaso es tan sutil. Déjenme explicarle dándoles mis definiciones sobre éxito y fracaso. Así: El fracaso es un puñado de Errores repetidos todos los días. El hombre dice, “Bien, no rodeé la manzana hoy y no me mató, así que está bien.” No, no, es este tipo de error, el que después de seis años le haya dejado jadeando y sin respiración mientras va de su coche a la oficina. Usted no puede cometer este tipo de errores; al final lo pagaría.

 
Ahora, esta es mi definición de éxito: Unas pocas simples Disciplinas practicadas todos los días. ¿Ve la diferencia? Unas pocas disciplinas… Esta es una frase que todos hemos oído, “Una manzana al día mantiene al doctor a distancia.” Y mi pregunta es. “¿Qué si eso es verdad?” ¿Cuán simple y fácil es ese plan?

 
El hecho es que cuando mira a gente exitosa, casi siempre descubrirá un plan detrás de su éxito. Ellos saben lo que quieren, desarrollan un plan que les llevará donde quieren ir. Es el fundamento del éxito. Nosotros, como humanos, tenemos la habilidad única de generar el cambio en nuestras vidas; es a través de nuestras elecciones conscientes que nos comprometemos con el proceso milagroso del desarrollo personal, que nos hará capaces de transformar nuestra naturaleza y nuestras vidas.

 Queremos que este primer año de nuestro programa sea un éxito para usted – un éxito estupendo – y sabemos que esto significa que necesitará un plan, para trabajarlo metódicamente. La combinación de los materiales y de su actitud abierta hacia el aprendizaje, unida al seguimiento diligente de un plan correcto para usted, el que hará que este año tenga el éxito que quiere alcanzar. Así que le reto a que no sea menos sincero, que no esté menos comprometido al avance de su filosofía, a su plan.

 
Entonces, ¿Qué tipo de ideas necesita un plan para que funcione bien y le lleve al final de una línea poderosa y con estilo? Aquí expongo algunos puntos a tener en cuenta (Chris le dará los puntos de acción al final):

 Desarrolle un plan para usted. Algunas personas están bien orientadas y serán capaces de seguir un intrincado plan. Otras van un poquito más “por libre”. Eso también está bien. Durante todos estos años realizando conferencias en todo el mundo, la gente me ha hecho esta pregunta, “¿cuál es el plan perfecto?” Y mi respuesta es, el plan que sea apto para ti. Su plan, el que usted desarrolle, ese es único para usted. Como ve, cada uno de nosotros somos únicos y nos motivan diferentes factores, así que usted debe desarrollar un plan que sea correcto para usted y se ajuste a usted. Algunos planes no serán tan intrincados como otros pero debemos tener un plan, así como unos objetivos dentro del plan, para guiarnos a lo largo del programa. Si usted es de esos de libre espíritu, no se diga a sí mismo que va a pasar dos horas al día con un libro y cintas y diarios. ¡Probablemente no lo hará y acabará desalentado! Sean como sean sus esfuerzos, su personalidad y su debilidad, ¡desarrolle un plan en torno a ellos! No se trata de un plan-que-se-ajuste-a-todas-las-sugerencias.

 

 Establezca Tiempos para Trabajar en el Material.

 Puede ser cada domingo por la noche. Puede ser cada mañana durante 20 minutos. Puede ser en su coche escuchando CD´s cada lunes, miércoles y viernes. Sea lo que sea, establezca tiempos y cúmplalo. En su plan paso-a-paso, anote puntos que va a llevar a cabo cada semana. Deberían ser específicos y alcanzables. Desarrolle la disciplina y dé esos pasos cada día, los que le acercarán a sus objetivos y a donde quiere llegar.

 
Escriba un diario. Tome notas.

 
Puede hacerlo en un papel, o puede hacerlo en una grabadora. El señor Schoaff me enseñó a no guardarlo en la memoria, si no a escribirlo, para así tener un sitio en donde reunir toda la información que afectaría al cambio. Y ese consejo me ha servido mucho durante todos estos años. Grabe las ideas e inspiración que le llevarán desde donde está a donde quiere estar. Piense hacia dónde va y lo que quiere hacer. Grabe sus sueños y ambiciones. Sus diarios son un lugar idóneo para reunir toda la información valiosa que encontrará. Si usted seriamente piensa en hacerse rico, poderoso, sofisticado, sano, influyente, culto, único, si encuentra algo importante anótelo. Dos personas escucharán el mismo material y tendrán distintas ideas. Use la información que usted ha reunido y grábela para posteriores reflexiones, para futuros debates y para medir el valor que tienen para usted.

 
Reflexione.

 
Tómese un tiempo para reflexionar- un tiempo para volver, para estudiar de nuevo las cosas que ha aprendido y lo que ha hecho cada día. A esto le llamo “poner las cintas de nuevo”, el día se cierra firmemente en su memoria y esto le sirve de herramienta. En tanto que usted siga el material de su plan, usted querrá disponer de tiempo para reflexionar en su significado para usted. Regularmente establezca un tiempo aparte – aquí hay algunas pautas a seguir en su tiempo de reflexión: Hágalo al final del día. Tómese unos cuantos  minutos al final del día y piense en todo lo que ha hecho a lo largo del día – con quién habló, a quién vio, qué dijeron, qué pasó, cómo se sintió, qué pasó después. Un día es una pieza del mosaico de su vida- Después, tómese unas horas al final de la semana para reflexionar sobre las actividades semanales- le sugiero que al menos se tome media hora. Además, durante ese tiempo semanal, tómese unos minutos en reflexionar en cómo este material debería ser aplicado a su vida y a sus circunstancias. Tómese media hora al final del mes y una semana al final del año, para que se dé cuenta de que nada desaparece, para asegurarse que el pasado es incluso más valioso y que le servirá para el futuro.

 
Fije objetivos.

 
Mientras esperamos a tocar este tema en las próximas semanas, recordemos que su plan es el mapa de carreteras que va a seguir para alcanzar sus objetivos, así que tienes que disponer de estos. De todas las cosas que cambiaron mi vida a mejor (y más rápidamente), aprender a fijar mis objetivos fue lo mejor. Dominar este proceso puede tener un poderoso efecto en su vida. Recuerdo que después de conocer al señor Schoaff, me preguntó si tenía una lista de objetivos, y por supuesto, no la tenía. Me sugirió, puesto que yo carecía de unos objetivos bien definidos, que podía adivinar el saldo de mi cuenta bancaria, que sería de unos pocos dólares…¡Acertó! Bien, el señor Schoaff de inmediato comenzó a ayudarme a tener una vista definida de mi futuro, de mis sueños. Me enseñó a fijar metas porque es lo que más influye en el futuro de una persona y además, es la fuerza más grande que empujará a una persona en la dirección que quiere ir. Pero el futuro debe ser planeado, bien diseñado para que ejerza una fuerza que le empuje hacia la promesa de lo que puede ser.

 
Actúe.

 
Lleve a cabo su plan. Lo que separa muchas veces a la gente de éxito de las que no lo son es que, las primeras simplemente lo hacen. Toman acción, no son necesariamente más inteligentes que los otros; simplemente siguen el plan.

 Y el momento de actuar es cuando la emoción es fuerte. Porque si usted no actúa, esto es lo que pasa: – es conocido como la ley del intento decreciente- Tendemos a actuar cuando la idea nos sacude, cuando la emoción es fuerte, pero si nos retrasamos y no traducimos esto en acción pronto, la intención empieza a disminuir, disminuye y un mes a partir de ahora nos parece frío, y un año a partir de ahora no existe. Así que establezca la disciplina cuando la idea sea fuerte, clara y poderosa – ese es el momento de trabajar el plan. De lo contrario, la emoción se malgasta, a menos que usted capture la emoción y la ponga al servicio de actividades disciplinadas y equidad. Y he aquí lo interesante: todos las disciplinas se afectan entre sí; todo afecta a todo. Ese es el motivo por el que la acción más pequeña es importante.

 Como dijimos la semana pasada, estamos en el principio de un viaje fantástico que va a ayudar a todos los que queremos, ¡así que vamos!

 Hasta la próxima semana,

 ¡Hagamos algo extraordinario!

 

Para su éxito

Jim Rohn: www.jimrohn.com

Traducción al español: Patricia Romero Enamorado para www.creaturealidad.com

 

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Puedes reproducir este artículo en tu web, sólo asegúrate de dar los créditos completos con vínculos activos.


This article was submitted by Jim Rohn, America’s Foremost Business Philosopher. To subscribe to the Free Jim Rohn Weekly E-zine go to www.jimrohn.com or send a blank email to \n \n subscribe@jimrohn.com This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Copyright © 2007 Jim Rohn International. All rights reserved worldwide.

 

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