Cuando ser positivo no funciona

Si bien estoy en extremo de acuerdo en que mantener una mentalidad positiva y erradicar todas aquellas barreras negativas que se imponen como obstáculos es la manera correcta de lograr lo que anhelamos, no puedo dejar de pensar en aquellas personas que experimentan un camino tortuoso donde los pensamientos positivos no parecen ser una opción e inevitablemente conducen al fracaso.



pensamiento positivo. Aunque existen diversos estudios que comprueban la efectividad del pensamiento positivo, así como el uso de afirmaciones que expresan lo que deseamos, quiénes queremos ser, qué es lo que queremos tener, también hay un número importante de experiencias que comprueban que alguien en extremo negativo puede llegar a sentir molesto y doloroso el intentar hacer algo que va en contra de su naturaleza.

Las personas absolutamente pesimistas pueden incluso experimentar angustia al intentar realizar afirmaciones. Cuando se repiten a sí mismos lo que quieren, cuando intentan forzarse a sentir algo de que por sí no les es natural, se surmergen en un estado depresivo delicado. Incluso tras varios intentos el efecto esperado no aparece y en vez de sentirse mejor consigo mismos, más esperanzados y determinados a obtener sus metas, se convencen de que no son suficiente para lograr lo que esperan y solamente se sienten más frustrados que antes. En estas personas, no es recomendable la utilización de afirmaciones porque solamente se los alejara más de lo que se intenta hacer.

Entoces, ¿qué podemos hacer con alguien tan arraigadamente pesimista? Antes que nada paciencia y mucho trabajo. Todos somos capaces de obtener lo que deseamos si le ponemos el empeño suficiente, no existen recetas rápidas para transformar una personalidad, para hacerla florecer en su mejor estado, pero eso no quiere decir que el trabajo sea imposible.

Es importante concentrarse en cada caso particular, habrán personas quienes experimentan pesimismo debido a  las situaciones traumáuticas que vivieron, otros porque quienes los rodeaban constantemente desalentaron sus sueños hasta aplastarlos, otros se han visto en una serie de desafortunados eventos que los han convecido de que son un fracaso. Más allá de las singularidades de cada situación, de cada vida, lo que interesa es saber cómo funciona la mente de un pesimista y qué se puede hacer para ayudarlo.

En psicología positiva, decimos que el pesimista es aquel que interpreta las situaciones bajo una lente particular. Primero estará convencido de que lo que le sucede en la vida, todas las situaciones en general, son las que están fuera de su control y no puede hacer nada para evitarlo, él no es responsable de lo que sucede. Si en alguna ocasión experimenta algo positivo, ya sea haber obtenido un buen trabajo, haberse enamorado perdidamente de alguien y ser correspondido, etc, la persona pesimista atribuirá la experiencia agradable a un evento casual, de pura suerte, en el cual nuevamente este individuo no tuvo nada que ver. Además, la experiencia positiva se vera como algo específico, que probablemente no volverá a repetirse o esa suerte momentánea no regresara y no podrá ser aplicada en otra situación.

Como verán la falta de asunción de responsabilidad es uno de los factores relevantes en el pesimista, su característica principal. Al encontrarnos con una persona que padece esta negatividad tan profunda, lo que podemos hacer es comenzar a trabajar desde su modo de pensamiento, restructurando sus ideologías hasta el momento. Realizando una serie de ejercicios para hacer el cambio de perspectiva, haciendole comprender a la persona que no todo se debe al azar, qué parte ha jugado en aquellos eventos que ha sentido como terribles,  hacerle entender que sí tiene talento y capacidad y que si supo utilizarlo en alguna que otra ocasión, ese estado de ánimo, esa herramienta, puede ser utilizada en otro evento. Muchas personas repiten patrones de modo inconciente, una y otra vez, sin entender que lo que hacen está basado en una serie de características familiares que buscan en el otro o en ciertas situaciones, que los hacen repetir incesantemente un comportamiento que no es saludable, como lo que sucede en las relaciones amorosas que siempre fracasan (sobre las elecciones amorosas encontraran más información en Cuando el amor muere…Tú renaces )

Así que antes de repetir afirmaciones sin darle un sentimiento o bridarles una connotación angustiante, primero se deberá trabajar en los rasgos de personalidad, ser lo suficientemente sinceros con uno mismo y entender qué es lo qué no está funcionando, qué es lo nos está alejando de aquellas amadas metas que nos hemos propuesto.

 

 

Por Mariana Alvez Guerra

 

https://psicologiapositivauruguay.wordpress.com/

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