Crear una Simbiosis Positiva entre conflictos Laborales y Personales en la Empresa

Eres tú o soy yo…. ¿Todos contra mí?

Nuestra responsabilidad en el trabajo, es cumplir las tareas y actividades asignadas una vez que tenemos claro: qué hacer, cómo hacerlo, para qué, a quién rindo cuentas, cómo seré evaluado y si fuera el caso, premiado.

Si tomamos como cierto esto, en teoría no debería existir conflictos en las organizaciones. Sin embargo, la realidad es otra, pues debemos tomar como premisa que cada una de las personas que forma parte de una organización “trae sus propios conflictos sea que los tenga identificados o que no los note y los demás compañeros sí”, ¡eh ahí el verdadero reto!.

Pues el equilibrio se logra cuando los conflictos laborales son resueltos y a su vez los personales también. Actualmente las empresas están empezando a tomar un rol más humanista con la idea de trabajar en la parte vulnerable de los colaboradores (emociones y actitudes), para poder maximizar sus resultados en beneficio de todos empresa-cliente-colaborador.

Una organización puede ayudar a sus integrantes a manejar de manera positiva sus conflictos personales para que, por añadidura tomen la misma actitud ante los conflictos laborales.

Cuando la cultura laboral está enfocada en una actitud positiva el mismo grupo presiona a las personas que no quieren a que: o la asumen o no pertenecen. Y visto desde el punto de vista empresa ya no ocupan “liquidar al personal” los mismos integrantes de los equipos mantienen a los compañeros o literalmente los presionan a la renuncia a través de lo que hoy se conoce ya como: “ Bullying laboral”.

Aunque tiene las dos caras de la moneda, un grupo puede tener una cultura positiva pero también una cultura “anti cambio”, a veces mucho más peligrosa. No obstante, para fines de este ensayo serán solo desde punto de vista positivo.

Son un sin fin de acciones que se pueden tomar desde el punto de vista empresa y también desde el punto de vista colaborador. Por ahora, solo mencionaré dos:

1. Cuando existe un conflicto lo primero es contestar honestamente estas interrogantes: ¿Soy el problema?, ¿Soy parte del problema? o ¿solo soy un observador? .Una vez definido en qué posición me encuentro, lo siguiente es: plantear un plan a seguir, conversaciones con quienes se tengan que tener, estrategias a seguir, peticiones si fuera necesario y compromisos. Esto aplica por igual sea que el colaborador tenga un problema personal o en la organización haya un problema. Si se soluciona por ejemplo lo laboral, por añadidura lo personal se verá beneficiado y viceversa.

2. Si dentro de la organización se imparten: cursos, talleres, dinámicas, eventos con diversos temas entre ellos: comunicación efectiva, técnicas y manejo de conflictos, PNL, las metas como parte primordial del éxito, manejo de estrés, dinámicas de reconocimiento, temas de familia, de pareja, de los hijos, etc..

Esto solo por mencionar algunos, desencadena emociones y actitudes de: hermandad, confianza, solidaridad, equipo, compromiso y lealtad. En la medida que un colaborador siente que obtiene un beneficio no solo económico, social, profesional sino algo más importante su bienestar y el de su familia, su compromiso y rendimiento laboral adquiere otra perspectiva.

Se siente comprometido a devolver estos “regalos o beneficios” y de esta manera la empresa al ver buenos resultados con gusto ofrece cada vez mejores prestaciones enfocadas al crecimiento personal…. Y se convierte en una cadena de valor donde ambas partes ganan. Hoy se sabe con certeza, de acuerdo a varias investigaciones en el campo de la Psicología laboral, que la familia es un factor determinante para la permanencia, desempeño y compromiso que un colaborador adquiere en su trabajo.

Colaboración de Mónica Helguera para CreaTuRealidad.com

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