Autosabojaje, cuando el enemigo eres tú

Has luchado toda tu vida por este momento, finalmente el gran día ha llegado para cumplir tu sueño, para sembrar todo lo que cuidadosamente has estado cosechando. Estas a punto, a un respiro de lograrlo y de repente…Todo desaparece. ¿Cuantas veces has estado al borde del éxito tan sólo para perderlo todo en un instante? 

éxito.  El autosabotaje se convierte en una herramienta infalible para echar por tierra lo que hemos estado construyendo. Es un accionar deliberado y calculado para arruinarlo todo y su único propósito es que no logremos aquello que deseamos. Pero si hay algo que realmente deseamos, ¿por que nos auto atacamos de esta manera despiadada?

Existen muchas razones inconcientes que conspiran en silencio para alejarnos de nuestras metas, la más conocida es el miedo en sus variadas formas, sin embargo no es el único. Quiero presentarles un concepto que manejamos en psicología denominadobeneficio secundario, se trata de cuando las personas obtienen una ventaja de su enfermedad, y si la patología brinda algo “positivo”, ¿cómo querer dejarlo? Quizás quejarse todo el día de las desgracias y hacer nacer la simpatía y la devota atención en los demás vale la pena a pesar de que estar todo el día inmerso en pensamientos negativos y una tristeza abrumadora, en este caso el beneficio es jugar a ser una víctima para obtener cuidado de los otros. Pero…¿en realidad vale la  pena? Por más beneficios que una actitud negativa pueda propiciarnos, no debemos de olvidarnos del costo que debemos afrontar por mantener estos comportamientos nocivos. Cuando estamos ante una patología grave, esto no es algo sencillo de manejar, pero si nos encontramos con personas que simplemente estan prefiriendo ser negativas para obtener algo a cambio de esto, aquí es cuando tenemos la oportunidad de incitar a esa individuo a ser lo mejor que pueda ser sin manipulaciones sociales innecesarias ni el consecuente desgaste psicológico.

Otra de las razones del autosabotaje es que quizás nunca quisimos ciertas metaspero nos convencimos a nosotros mismos de que en verdad las queríamos, dócilmente adoptamos los deseos de otros y los hicimos propios, luchando desesperadamente por tener algo que no necesitabamos ni anhelabamos. Laura es un claro ejemplo de esto y comparte con nosotros su historia.

“Mi marido siempre fue muy ambicioso, a pesar de que ganaba muy bien, y poco a poco fue convenciéndome de que buscara trabajo, él decía que quería que yo tuviera mi espacio y creciera profesionalmente. A esa altura mi hijo Tomás tenía tres años y yo lo único que queria era estar todo el día junto a él. No demasiado convencida, busque trabajo como administrativa en una importante empresa financiera, gracias a mi excelente desempeño y a la confianza que me gane de mi jefa, me ofrecieron un puesto con un salario muy suculento. Mi marido estaba super emocionado ante la tentadora oferta, pero aceptar aquel puesto implicaba pasar menos tiempo con Tomás, menos tiempo con mi pareja…Sin embargo, muy convencida de que esto era lo mejor que nos había sucedido, me presente a la entrevista con mi jefa y uno de los inversionistas, se supone que debía impresionarlos, había preparado mi discurso en mi mente y lo había practicado un millón de veces y cuando estuve ahí, en el momento crucial, las palabras se borraron, de mi boca solo salían tonterías…Mi jefa quedó desilusionada de que no me dieran el puesto y yo también estaba muy decepcionada, aunque con el tiempo, me di cuenta de que quizás, de alguna manera había actuado así a propoósito, creo que nunca había querido aquel puesto, ni siquiera había deseado trabajar en un principio, ya que las horas que perdía en el trabajo para mi eran horas perdidas con mi hijo. Cuando finalmente me di cuenta de esto, renuncie de inmediato, mi marido me comprendió y ahora puedo disfrutar de mi familia.”

Historias como la de Laura existen varias, por eso es importante tener en claro cuáles son nuestras a metas deseadas y qué estamos dispuestos a dar a cambio para lograrlas.

El autosabotaje se convierte en un obstáculo que molesta en nuestro camino y puede incluso a alejarnos definitivamente de lo deseado, por eso debemos identificar con cuidado qué es lo que se esconde detrás él y derrotarlo para poder gozar de nuestra merecida felicidad.

Por Mariana Alvez Guerra

 

https://psicologiapositivauruguay.wordpress.com/

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