Actitud de Gratitud

El hecho de nacer tiene mucho que ver con la riqueza, ya que está muy relacionado con la oportunidad.

. Otros países no son las utopias que algunos críticos liberales de EE.UUquieren que creamos. Michael Moore, por ejemplo, pregona lo sofisticados y felicices que son los europeos. Muchos apuntan a Canadá como el ejemplo brillante de un buen sistema de salud pública.

Recibí una postal de un amigo, Somers White, que estuvo durante dos meses en Francia. Me contaba que la tasa de desempleo fluctuaba entre un 9% y un 10%, y describía la actitud de los hombres de negocios como “morosa”. Y cualquiera que quiera la verdad sobre los horrores del sistema de salud canadiense puede preguntar a nuestro Miembro VIP, el doctor Barry Lycka de Edmonton. Bill Glazer me habló de un amigo suyo, un canadiense que residía en EE.UU y que volvió a Canadá por problemas de salud. Le diagnosticaron una afección cardíaca similar a la de Clinton, y tuvo que esperar 4 meses para recibir tratamiento. Y el sistema de Impuestos en Canadá es el doble de malo que en EEUU: hasta el 30% del salario más el 15% en las compras. En total, alrededor de un 50% de impuestos.

 Claramente es más difícil convertirse en un empresario millonario partiendo de cero en cualquier otro lugar del mundo. America es el lugar donde es más fácil hacerse rico.

Vivimos [en América] en una cultura de “conviértete en millonario”. En otros países, no. En una encuesta reciente a alumnos de la NYU, el 61% de ellos esperaban ser millonarios a los 30 años. Este tipo de resultado no se encuentra en otras universidades más que en las de EEUU. Somos [en EEUU] la población más emprendedora.

 Haber nacido aquí o haber inmigrado, es una causa de celebración y gratitud. Lo damos por hemos, por supuesto, pero no deberíamos. Muchos de los empresarios más ricos que conozco son grandes patriotas por esta razón: reconocen totalmente y agradecen la superioridad del sistema empresarial libre. Mientras que pueden ser individuos extremadamente seguros (y la gente suele verles como arrogantes), frecuentemente expresan su gratitud por las oportunidades que se les han ofrecido gracias a la ciudadanía estadounidense.

El hecho de nacer en una época o en otra es también motivo para estar agradecido

 Yo nací en 1954. Preferible a 1924 o 1914. Sin embargo, gran parte de mi actividad empresarial y creación de fortuna fue hecha con muchas menos herramientas y recursos, y con condiciones menos favorables de las que disponible un joven empresario nacido, por ejemplo, en 1974. Soy feliz por mi fecha de nacimiento, no me entendáis mal. Pero no déis por hecho las oportunidades y herramientas de las que se disponen hoy en día. En comunicaciones, por ejemplo, el envío de paquetes nocturno (FedEx), fax, Internet, o los móviles.

Aprendí los principios del éxito escuchando cintas. Esos discos grandes, redondos y de plástico. No los frisbees. Más planos, más finos.

Hoy en día la gente me dice que han llenado sus pequeños iPods con todo mi “Renegade Millionaire System”, y que lo llevan fácilmente para poder escucharlo mientras andan o viajan.

Hace poco escuchaba a un hombre de unos 30 años quejarse de todo su dolor y sufrimiento y sobre lo mucho que había trabajado para preparar un seminario de 3 días que produciría alrededor de un millón en ingresos. Me divirtió mucho. Había organizado el evento con un 80% de emails que había mandado apretando solo un botón y un 20% enviando dos cartas por correo ordinario.

En total, unas 5 horas de trabajo.

A principios de los 80, yo formaba parte de un equipo que también realizaba seminarios de ingresos millonarios. Organizar el evento y realizar las ventas necesarias implicaban a 12 personas, 3 días de trabajo, de 7 de la mañana hasta pasada medianoche. Las invitaciones se mandaban con envios de correo masivos, habitaciones llenas de televendedores, anuncios en la TV, teleconferencias (que costaban 10 veces más que hoy en día) y oradores haciendo pruebas en una docena de ciudades.

 En 1983, para vender un programa de un millón de dólares a 35 quiroprácticos, teníamos que enviar oleadas de correo a un area, alquilar una habitación de hotel, enviar a un orador y hacerle llevar un seminario de tres horas. Hoy en día, esos mismos doctores presencian un teleseminario o webseminario, usando FAXes, email y teleconferencias, y el orador se sienta tranquilamente en una silla en su casa.

Así de fácil ha llegado a ser en 20 años.

En comparación con mi experiencia, hacerse rico (al menos moderadamente rico) es un problema que en unos pocos años se ha convertido en algo ridículamente fácil.

Dan Kennedy: www.DanKennedy.com

Traducción al español: Mónica Lozano para www.CreaTuRealidad.com

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