Oct 03 2007
Toma la decisión de no ser uno más
En el boletín de esta semana les estaba contando a mis lectores que el doctor Robert Anthony definía una de las diferencias entre exitosos y fracasados como el hábito de permitir o impedir que el miedo y la ansiedad te detengan. Las personas que están decididas a tener éxito no se dejan paralizar por el temor y la ansiedad. Los perdedores se detienen y se quedan en su “zona cómoda”.
Al mismo tiempo Robert Anthony nos insta a tomar la decisión de no pertenecer al grupo de fracasados tomando una firme decisión de no pertenecer a ese grupo de personas. Dice Anthony que las personas exitosas cometen infinitamente más errores que los fracasados precisamente porque actúan y al actuar estás irremediablemente expuesto a cometer errores. Pero al tiempo que se cometen estos errores también se corrigen.
Y así es el camino al éxito, actuar, equivocarse, corregir, continuar. Pero el paso está dado. Puedes no cometer un error, pero debes saber que si lo cometes el escalón siguiente es superar ese inconveniente. De eso se trata la perseverancia. De saber que ningún fracaso, ni error, ni piedra en el camino son definitivos.
Las veces que fracasaste, pensaste que esa caída era definitiva. Muchos de los hombres exitosos que han existido dicen que su éxito los encontró justo después de un fracaso estrepitoso.
Aquí están mis pensamientos y reflexiones sobre cómo alcanzar el éxito y la prosperidad usando ejercicios prácticos con una especial orientación a la Ley de la Atracción y otras técnicas de pensamiento positivo y acción inmediata. Me interesa este tema porque pienso que el éxito laboral y económico enaltece al ser humano y todos merecemos y podemos alcanzarlo.
Todos nacemos con la capacidad, mejor aun aprendemos a saber reconocer entre el bien y el mal aunque tambien con condiciones de tener no solamente exito sino todo lo que necesitamos,deseamos y queramos; pero algunos de nosotros tenemos que darnos de cabeza contra un muro de piedras y lamentablemente destrozarnos antes de saber de que se trata. Y es muy cierto tenemos que recibir un fuerte golpe para reposar y saber que fue duro y entonces despues del dolor reflexionar en plena calma que nuestro exito esta a punto de llegar, y, entonces lo volvemos a intentar.¡¡¡
Muy acertado el artículo, aquel que no se equivoca nunca es el que en realidad no hace nada.
Francisco