Oct 28 2008
El dinero está, sólo hay que ir por él I
Este mensaje está especialmente escrito para que re consideremos nuestras falsas creencias sobre el dinero y sobre el proceso de adquirirlo.
Vengo a traerles tres ejemplos (divididos en tres entradas) que demuestran, cada uno en sus proporciones grandes o pequeñas, que el dinero está y está al alcance de TODOS sólo tenemos que IR POR ÉL. Después de que termine el mini-ciclo de historias les daré unos pequeños y poderosos tips para que cambien el chip y comiencen a tener pensamientos de atracción en lugar de pensamientos de repulsión, ¡así que estén atentos!
Historia Número 1: Manzanas Rojas
Esta anécdota se remonta a mis días de universitaria, por allá a principios de los años 90 (no hagan cuentas, tengo 35 años jajaja) bueno, resulta que un día cuando iba en el bus hacia mi casa al medio día, se subió al bus un chico de unos 28 años con un morral gigante (mochila le dicen por el Rio de la Plata) llenito de manzanas rojas HERMOSAS. Saben, me emociono al contar esta historia… bien, era el día de la secretaria y el chico aprovechó la ocasión para vender manzanas en los buses con un elaborado discurso muy emotivo.

Las manzanas estaban como dije arriba HERMOSAS, bien rojitas y brillantes, ¡a esa hora del día realmente apetecía comer una manzana! Como sabemos las manzanas son frutas muy comunes, no se necesita de mucho esfuerzo –ni mucho dinero- para conseguir una. Pero aquellas manzanas eran especiales, además el astuto vendedor ofrecía un valor agregado por sus manzanas: las entregaba con un pedacito de papel de globo, un pedacito de cinta para que tú pudieras envolver tu manzana y llevarla como regalo a la secretaria si deseabas.
Con un oportuno mensaje, unas manzanas apetitosas, un valor agregado y su valor de subir a un bus a vender este chico logró algo casi milagroso: ¡casi cada persona en ese bus le compró una o varias manzanas por un precio superior del que se puede conseguir una manzana en un supermercado! Yo le compré una para mi mamá
Cabe aclarar que el chico estaba bien vestido y era muy amable y jovial, mejor dicho ¡ERA UN IMÁN! ¡Daban ganas de comprarle! No inspiró lástima en ningún momento, no interpretó ningún papel de víctima, él simplemente era un vendedor, una persona prestando un servicio útil a la comunidad ¡y miren hasta dónde llegó! Años después esa anécdota puede servir de inspiración a alguna persona que lea este blog.
Creo que ese día se hizo un buen dinero vendiendo manzanas y si además tiene un mínimo de educación financiera, pudo usar ese dinero para reinvertir en algo un poco más grande y diversificar su negocio, en fin, estas son especulaciones mías; pero pudo ser así perfectamente.
Quiero agregar aquí algo que considero importante remarcar: el valor. No cualquiera tiene el coraje de hacer algo similar. Así como no cualquiera tiene el coraje suficiente para ir detrás de sus sueños.
Aquí están mis pensamientos y reflexiones sobre cómo alcanzar el éxito y la prosperidad usando ejercicios prácticos con una especial orientación a la Ley de la Atracción y otras técnicas de pensamiento positivo y acción inmediata. Me interesa este tema porque pienso que el éxito laboral y económico enaltece al ser humano y todos merecemos y podemos alcanzarlo.