El extraordinario poder de la visualización

En las olimpiadas de 1980 los soviéticos realizaron un experimento con sus atletas de élite (el experimento está narrado en el libro "El Poder de la Visualización del autor Lee Pulos, PhD, psicólogo especializado en deportes), dicho experimento consistió en dividir a sus atletas en cuatro grupos de la siguiente manera:

Grupo A: Siguió la rutina tradicional de entrenamiento 100% físico.

Grupo B: Realizaron 75% de entrenamiento físico y 25 % de entrenamiento mental.

Grupo C: Reealizaron 50% de entrenamiento físico y el restante 50% del tiempo lo decicaron a entrenamiento mental.

Grupo D: Pasaron sólo 25% del tiempo total del entrenamiento realizando actividad física y el restante 75% lo emplearon en entrenamiento mental.

El entrenamiento mental de estos atletas consistía en realizar técnicas de visualización, viéndose a ellos mismos durante la competencia logrando los resultados que deseaban.

Luego de terminados los juegos olímpicos de Moscú, sumaron el total de medallas que cada grupo había conseguido y el resultados fue revelador: el grupo que más medallas consiguió fue el grupo D.

El mismo mecanismo es aplicable a cada área de la vida que desees. La visualización corresponde a esa otra mitad nuestra que por no ser una dinámica constatable y verificable por medio de nuestros sentidos hemos relegado a un injusto segundo plano.

La visualización corresponde al pensamiento positivo en su máxima expresión y como lo dije hace unos días en la cuenta de CreaTuRealidad en Facebook, el pensamiento positivo está subvalorado, su poder ha perdido credibilidad a lo largo de los años aun cuando hay algo que pasa siempre que lo practicamos, el 100% de las veces: obtenemos mejores resultados que si no lo hubiéramos practicado.

¿Qué nos deja entonces esto?

Nos deja la magnífica posibilidad de usar el pensamiento positivo cada vez que desees un resultado a tu favor haz un ensayo mental de la escena que te dirá sin lugar a dudas que has triunfado. Repita esa escena sintiendo que es real, ve lo que verías, oye lo que oirías, siente lo que sentirías y conéctate con esa escena con tanta emoción como te sea posible. Repite este ejercicio y sorpréndete con tus resultados :)

Eli

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